viernes, 4 de mayo de 2018

ALEA IACTA EST




Es el lobo al que oigo, aullando en solitaria comunión con las estrellas,

O simplemente la auto importancia que emana de la servidumbre del ladrido de un perro?

¿Cuántos milenios tomó?

Torcer y torturar el orgullo de uno, para hacer una herramienta del otro

¿Y cómo medimos la distancia de espíritu a espíritu?

¿Y a quién le otorgamos la culpa?

Cuando vives lo suficiente comienzas a sorprenderte a ti mismo, comienzas a verte como una especie de dios, repentinamente comienzas a escuchar las palabras de las personas y a reconocer las plegarias ocultas, identificas a los estúpidos que están dispuestos a digerir cualquier patrón de pensamiento para no tener que pensar por ellos mismos.

Haz observado hombres alzarse a las cumbres del éxito y los has visto caer en pedazos, y comienzas a verte aparte de todo este drama, ausente, ajeno, por encima de todo ello y pronto nada de impresiona, nadie te duele, ninguno es capaz de decepcionarte, pronto comienzas a pisar a las personas, cuando los ves a tus pies, como recoger flores en un prado.

Si, se vuelve más extraño cada año. Eres el capitán borracho, en un barco imaginario, que crees que se dirige a una tormenta, en la cual ya estás naufragando y no quieres aceptar que los dados ya han rodado y tu destino ya fue decidido, no tanto por tus actos, sino por tus omisiones.



lunes, 30 de abril de 2018

LEJANÍA CERCANA



Veo distancia en tus ojos, no hay cercanía en ellos, en contraste con su expresión llena de vida; veo prudencia que se interpone en tus palabras, hace juego con la perfección en tus formas y trato. 

Concesiones, convencionalismos, fina amabilidad, como al viejo amigo que va y te pide algo, que no puedes otorgar, pero no lo quieres lastimar y tienes fe en que se canse y encuentre sus propias conclusiones. 

Quisiera decirte que todo esto es innecesario, tu sola visión alimenta, tu sola silueta satisface, tu mirada atrapa y es una prisión que bien pudiera disfrutarse perpetua, como tu piel y tu cabello. Sin categoría, ni precedente, sin respuesta, sin explicación, así es clasificada tu imagen, en los archivos de mis más profundos pensamientos, la satisfacción que me produces me embruja, pero no me sacia, es tortura y deleite a la vez, perfección y castigo. 

Insuperada satisfacción, que no ve la luz al final de ningún túnel. Pregunta no planteada, respuesta sin asomarse, es una danza interminable entre mis pensamientos y tu presencia. Permaneces en mi mente y de eso no tengo duda alguna.

VÍCTIMA PROPICIATORIA





Conozco atajos cortos, conozco sendas largas y conozco caminos eternos,  para llevarte a donde quieres ir, pero lo que no conozco  son las lineas que marcan límites que no hayamos podido cruzar. Sabes que hablo la verdad, aunque te encuentres de pie ante mí, juzgándome, como lo haría la gente común, de la que tanto nos burlábamos,  que desconoce la forma maldita en la que pensamos y hemos decidido vivir. < ¡Tú hablándome de reglas a mí! > A esto hemos llegado, a esto arribamos después de un camino eterno, lleno de mierda hasta las rodillas, de comer carroña de los traicionados, de los que fueron superiores a nosotros en maldad y avaricia  pero terminaron al fin en el fango frente a nuestros pies, como un festín delicioso de carne putrefacta, al que se nos invitó a acudir y que nunca desdeñamos que yo recuerde, como las hienas hambrientas e insaciables que somos, ¿esperabas algo distinto?, tu falsa ingenuidad me provocaría risa sino me causara tanto asco, si decidiera reírme ahora de tu nueva cruzada moral seguramente me atragantaría con la sangre de mi último banquete.

Es deprimente admirar al estúpido, otrora agresor, hundirse en sus propias sanciones, olvidar el sabor de las lágrimas de otros y no reconocerlo en las suyas propias, probablemente porque han perdido la sal, como el platillo insípido que se sirve a los enfermos en etapa terminal. El que vive por la espada, a espada debe morir, el mundo aparenta carecer de equilibrio, pero se sostiene bajo ciertas premisas que nos es difícil aceptar cuando las presenciamos frente a nosotros, porque nos quejamos de la injusticia cuando nos toca estar en el lado filoso del puñal, pero mientras el extremo romo nos apunte al rostro, aceptamos cualquier iniquidad. Te creías mas grande, más alto, más digno, y al menos esperabas que un rayo mayor fuera el que te reventara en partes, y no aceptas que fuiste derribado desde tus ahora blandos cimientos, pero esa es la primera regla: Presas de caza, son aquellas ya lentas para correr, enfermos, ancianos, torpes, inexpertos o confiados, víctimas es lo que somos, esperando la muerte a manos de un depredador mejor, la bala que nos mata es la que no escuchamos, la sangre que nos entrega es la que corre por nuestras propias venas, y el hecho que esto te altere, me hace pensar lo mucho que no deseo ser como tú: árbol denegrido que enseña y que no se encuentra ni posibilitado, ni dispuesto a recorrer el camino por el que a tantos ha mandado, que no alcanza a ver las cicatrices en su corteza, dejadas por tantas sogas de los que han sido estrangulados bajo su sombra y bendición, que hoy lo derriba un pequeño relámpago, y lo reduce a cenizas, no por la magnitud de la energía de quien lo toca, sino por se ha secado ya, y  podrido es ahora y desde su interior arde al primer indicio de una pequeña llama.

martes, 10 de abril de 2018

DEUS LEPROSI









A menudo escucho a las personas hablar de sus derrotas en retrospectiva, como algo bueno, algo que los enseña, algo que los hace crecer, y si lo meditas detenidamente suena muy estúpido. Sin embargo creo que pensar de esa forma es de alguna manera un modo de auto convencernos de que nuestra estupidez tiene algún sentido. Definitivamente no es de ninguna forma el sentimiento que tengo en este momento. Tengo 38 años y me resulta una píldora difícil de tragar lo de entender como puedo aun ser tan ingenuo, tan sólo el ser humanos es capaz de creer que la estulticia es fuente de sabiduría, y las buenas intenciones son justificadamente algo más que simple y llanamente otra forma de nombrar a la necedad, una sandez siempre emerge de una buena intención, nunca de una mala, generalmente son nuestras virtudes las que nos condenan y nuestros pecados los que nos redimen, 

Obrar correctamente es el inicio de toda tragedia, la justa retribución por nuestros actos es una falacia, el concepto de pecado se desdibuja irremediablemente ante la realidad, el buen Federico con todas sus buenas intenciones, pretendió liberarnos de la esclavitud al decirnos que Dios había muerto, mentira piadosa de un hombre piadoso, pero hoy cae ante mi un ídolo de pies de barro, lo perdono porque su intención era noble, pero su mentira es imperdonable. No!! Dios no ha muerto, por Dios que no es así, Dios se encuentra vivo y es un degenerado, que se sienta en un trono de mentiras, de esperanzas perdidas, emborrachándose con una copa de oro, rebosando con el licor filtrado de halagos y oraciones insensatas, se carcajea de nosotros, sus simios con pulgares opuestos, con cada buena intención con la que obramos, con cada buena obra que completamos y con cada bofetada y escupitajo que el destino nos tiene reservado.



Su muerte tendría algún sentido, la paz de mi alma.

martes, 16 de enero de 2018

HOJAS MUERTAS




Tras el viento helado, las hojas muertas acarreadas por la inevitabilidad llega irremediablemente la pregunta: ¿qué ha sido de tus anhelos?, ¿donde están ahora?, ¿Han sido perseguidos y  acorralados?, ¿se han extraviado en esa vastedad de la nada adonde acuden tus pensamientos cuando escuchas hablar a personas que no significan nada para tí?, ¿han sido asesinados y desmembrados, metidos en bolsas negras de basura, escurriendo su sangre mientras los arrastras al sótano?.

En el vacío de una habitación a contra luz, el crepúsculo lástima los ojos ciegos de los anhelos frustrados; el aire entra a los pulmones asfixiados y quema, se oye el sonido de la respiración pero no oxigena nada en lo absoluto, sería fácil salir de aquí, llamar a alguien, buscar una voz que calle este ruidoso silencio, jamás lo hago. No quiero salir de mí mismo, sería inútil en todo caso, no podría hacer salir palabras coherentes de mi boca, para mostrar el lugar en que hoy me encuentro, ni siquiera yo lo sé con certeza, es a veces aterrador y confortable al mismo tiempo. Pero ahora solo son pensamientos confusos y difusos, estériles a lo mucho, tan sutiles que no alcanzan a afianzarse en una red mental lo suficientemente fuerte para establecer una cordura, una conversación con la nada.


En brazos débiles me dejo caer, no hay ninguna certidumbre que me sostengan, pero es un acuerdo aceptable, de cierta manera la idea de la caída es digerible cuando se sabe que no hay vuelta atrás, soy solo una sombra más en este atardecer, solo otra hoja arrastrada por el viento del invierno.

miércoles, 10 de enero de 2018

SER UNO EN LA NADA



Aunque odie admitirlo, probablemente por el paso de los años, hoy me siento  más débil, precisamente cuando intento ser más fuerte. Miro alrededor y solo veo que es todo lo que hay para mí, y no me agrada.

La bondad es fuerza, la generosidad es fuerza, la franqueza es fuerza, la compasión es fuerza. Es angustiosamente más fácil levantar un muro, que derribarlo.

Odiar es fácil, es pan comido y vivir en pausa inmerso en frustración es cobarde, son verdades que duelen, y duelen mucho. La auto-creación es dolorosa, tratar de sostenerte sin ninguna cosa por la cual victimizarte es una idea difícil de digerir, sin apoyarse en otra persona, ser la propia fuente de fuerza por la que te sostendrás, sin deberse a nada, ni a nadie.


Ser uno desde el cero. Ser todo a partir de nada.

martes, 9 de enero de 2018

ATHAZAGORAFOBIA



No soy una víctima de mis padres. No soy un esclavo de mi propia versión del  horror. En realidad no necesito de ayuda alguna para envilecerme y sin embargo por alguna razón no exploté, pesé a las predicciones de mis padres y de mis maestros, no terminé preso, ni adicto. Lo hice bien en retrospectiva.

En el trayecto pude expulsar el veneno que invadía mi mente, plenamente consciente de que no necesito a nadie para que me joda la existencia, ya que soy totalmente auto suficiente en ello y a decir verdad logré hacer un buen oficio de eso.

Aunque desconozco a donde va a parar todo esto no me interesa mucho, si bien tengo miedo de trasladar la pesadilla mental en la que me he convertido a alguien más, hoy mi contorno nunca ha sido tan claro, vivir de cierta manera la muerte, la muerte espiritual, la muerte ajena, la muerte cercana; ha despojado la mayoría de las palabras de mi discurso, actualmente para mí, hablar es una enfermedad, la acción es su cura; la muerte en sus distintas formas ha estado presente, abrumadoramente presente conmigo todo el año, ha estado hablando conmigo en la oscuridad de mis sueños, a grado tal que cada amanecer representa mi grito de batalla silenciosa, el agotamiento es mi victoria

Mi medida es la visualización de mi propia muerte, en esta senda no reconozco a ningún compañero o aliado, ni quiero tenerlo,  pero entiendo a la extinción propia o ajena como un maestro y la definición de un poder absoluto, el único tangible y objetivo, en este mundo de percepción. Mi camino es claro y presentado ante mí, el viento me atraviesa, como liviana cortina en un verano caluroso. Sueño con paisajes desérticos vacíos


Y seguir adelante.