lunes, 19 de septiembre de 2016

DE VICTORIAS DERROTADAS

El carácter combatiente encuentra el sentido de su lucha en la victoria, para un espíritu guerrero en la batalla misma radica su victoria absoluta. La primera máxima del combate: ¡Que tu lucha no sea una derrota y tu victoria no atraiga la ruina! conoce tu naturaleza, la naturaleza de tu causa, no sea que traiciones con tu faena el origen de tu esencia.

Hay quienes por origen tienen vivir fuera de todo esquema, la maravilla de su vivir es su apostasía y hoy renuncian a su naturaleza en la búsqueda de igualdad, su lucha es su derrota.

Hay quienes el constante dolor y la adversidad los forjan como acero rojo al frío, crujen y se contraen ante la fatalidad y surgen soberbios y poderosos sobre los hombres, para converger sus flancos en la búsqueda de el silencio y el sosiego de la apartada calma o ceden ante la agradable lisonja que reciben de los inferiores. Vuelven su piel blanca, sus huesos blandos y su quijada caída. Su lucha es su derrota.

Existen los débiles, los inferiores, quienes toman su raquitismo cómo maestro y hacen de su extenuante posición fortaleza inexpugnable, se sostienen en pie de lucha donde el recio se hunde bajo el peso de su coraza. Con la victoria se vuelven superiores, pierden humildad y encuentran vértigo en las míseras alturas. Su lucha es su derrota.

Dejad que el rebelde sea salvaje, el violento se conserve aguerrido y el débil se mantenga humilde.

martes, 13 de septiembre de 2016

IGNORANCIA

En una habitación oscura el que se sabe ciego corre menos riesgo de caer, cuanta estulticia se define en nuestros tiempos por creerse sapiente, en una generación de peritos, de cultos y experimentados, la era de la información se desdibuja ante la falta de interés de quienes viven en ella. Una éra donde queda más que evidenciado que el enemigo de la sabiduría no es la ignorancia, sino la falsa creencia de saber. ¿Cuantos docentes educan la nueva tierra plana de nuestra generación? En la generación de la tolerancia, de los derechos humanos, de la ecología, del nuevo orden, solo se dejan conocer estos neo-inquisidores, donde miles marchan en contra del reconocimiento de sus semejantes y es aquí y ahora donde crecen los nuevos paradigmas, cuando se supone que estamos derribando columnas de ignorancia, (porque hay que decirlo también)  de ambos lados de la barda hay intolerancia, unos son llamados sub-humanos o errores por querer amarse,  otros son llamados ignorantes e hipócritas por tener fe. los demás tibios por no tomar partido. No sé mucho del amor, de la fe, o de la neutralidad, pero si lo suficiente para saber que no deberían ser armas para crucificar semejantes. ¿No es acaso el mensaje de toda religión que la vida muy corta y el cuerpo un vehículo para la trascendencia, como para batirse por el control de cómo los demás deben vivir aquella o hacer con éste? La vida es lucha, los ideales querella, lo comprendo, lo admito; pero hemos llegado al absurdo en pelear por pelear y en un mundo de egoísmo, ahora resulta que pugnan por uniformar la individualidad bajo normas y cánones que nos enorgullecíamos de haber derribado.

Han disfrazado a Dios con un manto oscuro, que oscurece mentes e impone ignorancia, este nuevo ídolo de estulticia que han elaborado del más bajo barro y que lo adoran como verdad suprema tiene secuestrado cualquier tipo de mensaje de fe. ¿Cual fe impone reglas sobre la igualdad? ¿acaso somos aun tan estúpidos como hace siete siglos? el problema a mis ojos es que no, no somos tan estúpidos como hace siete siglos, hace siete siglos el hombre se sabía ignorante y depositaba en la fe su única esperanza de vivir y morir, hoy nos creemos poseedores de cierto grado de conocimiento y aun así decidimos ceder nuestra mente a la fé, rendir nuestro pensamiento y nuestra lucidez ante un dogma equivocado, dañino y lacerante. No somos tán estúpidos, hemos logrado evolucionar la estupidez a un grado superlativo, aparejada con el gran conocimiento, aparejada con nuestro "avance". Es el hábito que cubre las espaldas de estos nuevos sacerdotes de esta nueva religión, la religión de renunciar a pensar, donde las súplicas son pereza y comodidad, obsecuentes al error ajeno, son feligreses dispuestos a renunciar a toda lógica por la de los demás y se uniforman vestidos del color del deseo ajeno, estos mansos ante la presión del rebaño nos son ya nada más que vanas sombras en una era de la luz, han renunciado a si mismos limitando su creencia a la creencia de los demás.

Hoy me lamento de creer que se había
avanzado un poco más.

jueves, 8 de septiembre de 2016

LA BESTIA QUE NO TENÍA UN PLAN.

Planes. Personas con planes, personas que desean tener planes cuando no los tienen y fingen tenerlos mientras los encuentran, ¿que eres actualmente sin un plan para tener tu vida resuelta? ¿No lo sabes? te lo voy a decir. Eres ese monstruo incomprensible que no tiene el sano horror a lo desconocido, ese loco que ha abandonado los cabales prejuicios que deberían hacerlo funcionar, no eres frío, ni ignoras la serenidad, tiendes a la abominación de no estremecerte ante la incertidumbre, cometes el pecado de no encerrar tu dignidad en algún oscuro hueco por evitar un peligro.

Al parecer resultas miope a la capacidad de conocer el futuro y no sabes dónde vas a estar en 15 años, con tu proyecto de vida completo o a punto de completarse, careces de "bucket list" lo cual resulta ya impensable para un ser humano que se precie de distanciarse de los animales, no ese ser vidente, protagonista de su propia historia, que considera que el universo entero ha sido creado por Dios para que se cumplan sus designios en el desarrollo de su propia vida; pero ¡no! tu eres ese animal sin plan, ese hijo que se reconoce bastardo de la providencia, ese que verdaderamente no sabe que rumbo lleva; verdaderamente si, porque lo sabes sinceramente y no lo predicas con esa falsa modestia de los que tienen un plan, pero sin revelarlo por miedo a que les sea robado, predican el "los tiempos de Dios son perfectos" porque en el fondo saben que los tiempos de Dios son sus tiempos.

Que Iluso, que patética bestia la que carece de un plan, y no lo arrastra sobre sus lomos, para cuando se cumpla haberlo descargado y mostrarlo ante todos y decir ¡observad hermanos videntes, por lo que respecta a mí, el plan que he trazado se ha finalmente cumplido! he amado y he sido amado por la persona que siempre imagine que debía  intercambiar amor, mis hijos e hijas en tiempo y trazando ya sus planes, mi casa mis bienes, los que he planeado en cómodos pagos mensuales, se han al fín liquidado, heme aquí, el faro del progreso y de lo que debiera tenerse por humano, se manifiesta brillando ante sus ojos, seguidme, caminar la senda que he marcado con mis pies y no se atrevan desviar el camino, no sea que se pierdan en la penumbra de la incertidumbre y el azar, y como el monstruo sin plan, terminen viviendo una vida que no esperaban

jueves, 30 de junio de 2016

DEI GRATIA



¿Como el hombre es capaz de obedecer la voluntad de Dios, si la voluntad del hombre es corrupta? no se puede hacerlo sin la intervención de la Divina Gracia, según Samuel Logan Brengle, ¿como es que se obtiene entonces dicha Gracia? ¿porque algunos la tienen y no la tenemos todos los demás, hijos de Dios? si no puedo seguir la voluntad de Dios, porque mi propia voluntad es egoísta, ¿como es entonces posible que mi voluntad que es egoísta y quiere seguir la voluntad de Dios, puede dejar de ser egoísta?, como puede ser pues transformada?, porque yo mismo, siendo un ser egoísta no sería capaz de comprender la voluntad de Dios, con mi mente egoísta. sin lugar a dudas, de ser mi voluntad la que interpreta la voluntad de Dios interpretaría aquello que creo que proviene de Dios y creo que me conviene, entonces queda claro que mi entendimiento es incapaz de percibir claramente la voluntad de Dios, entonces debe ser la Gracia de Dios que me permita entender su voluntad y si no lo ha hecho ¿porqué no lo ha hecho?, ¿porque no lo he aceptado?, pero por definición no tengo el poder de aceptarla, porque soy perverso, ¿es acaso esta pregunta inválida?. Entonces debo volverme Calvinista y rematar diciendo que solo aquellos escogidos y predestinados a recibir la Gracia, son capaces de vivir la buena vida, la vida en santidad. entonces volveríamos a nuestra irreductible posición, de que aquellos de nosotros que vivimos vidas impuras por ser incapaces de recibir la Gracia, somos asimismo incapaces de entender y por ende, tener la posibilidad de decidir seguir la voluntad de Dios, o ser católico u ortodoxo y decir que ya he obtenido la gracia de Dios al ser bautizado y comulgar con el cuerpo y sangre del Cristo y por ende soy salvo hasta que caiga de la Gracia que ya he obtenido, bueno creo que eso ya pasó hace rato, entonces ¿cómo recupero la Gracia?.

La pregunta principal es: ¿desear entrar en la Gracia de Dios, para comprender su voluntad, no es acaso el deseo más egoísta de todos?.

El Hinduismo considera que todos los seres somos Dios, que es solo el ego una especie de cascarón que no nos permite estar en contacto con Dios que "habita" en nosotros mismos, que podemos traspasar el ego, a través de observar siempre alerta nuestros pensamientos, nuestros sentimientos y nuestros actos, (que idea más cristiana) hasta que comencemos a experimentar este sentimiento de separación, entre el que observa y el observado y lo que es observado; todo esto hasta que dejemos de ser aquellos que son arrastrados por el torrente de nuestra conciencia y nos volvemos ¿testigos? impasivos, imparciales y dejar que todo esto se vaya. No puedo mentir, eso suena a progreso, al menos suena a un punto de vista objetivo de lo que sucede, comenzar a estar en "control" para poder preguntar: ¿quien es este ser, detrás del ser, que mira al ser; puedes mirarlo? sin embargo igual que antes, en la búsqueda de la Gracia,es solo la transposición del problema, como puedo lograr dejar de seguir siendo egoísta por mis propios medios, porque el ser observante, el ser contemplante, no deja de ser el mismo un pensamiento inobservado por el que observa. Así, el ego al verse a punto de ser desenmascarado huye y al hacerlo sube de nivel al siguiente piso, como un ladrón en un edificio y al final de su persecución es encontrado en la azotea de la consciencia, porque un ego perseguido tiende a identificarse con lo más elevado, es por eso que cuando estamos en búsqueda de placer, como de niños buscando una golosina, lo buscamos en comida, sexo, dinero, posesiones, poder; y cuando vemos que todo eso es un lastre, subimos a lo que consideramos otro nivel y buscamos placer en el arte, la literatura, filosofía, música, psicoanálisis; luego pasamos a la religión, y todo esto cuando lo que buscábamos era una golosina, es la misma búsqueda, solo que hemos hecho hoy a la golosina solo la hemos refinado la golosina, la hicimos santa, abstracta, bendecida etcétera, es así con la santidad, es nuestro propio ego, solo que ahora esperamos que por lo menos que el maldito ego sea eterno, indestructible y omnisapiente, para poder orarle y pedirle cosas.

Lo que quiero decir, con toda esta retórica, es que la razón por la que queremos ser mejores es por la razón que lo queremos, no somos mejores porque queremos ser mejores, no somos santos porque buscamos la santidad, no somos sabios porque pretendemos la sabiduría. El camino al infierno está lleno de buenas intenciones, todos aquellos que buscan el bien para ellos mismos o para los demás son unos estorbos, "déjame salvarte de morir ahogado, dice el mono al pez cuando lo coloca en la rama de un árbol", buscamos mejorar al mundo, llevando la tecnología, la política y la religión a todos ellos que no la tienen, tratando de sacar aborígenes de sus cuevas, e introducirlos a nuestro modo de vivir, "déjame salvarte de morir de hambre o te disparo", (y nos preguntamos porque nos odian). Cómo podemos saber lo que es necesario para otros cuando no sabemos lo que es mejor para nosotros mismos, aun y cuando pretendamos obtener la gracia por nuestros propios medios, es como si dijéramos que sabemos como obtenerla, pero obviamente no es así, si supiéramos ya estaríamos en ella, y gracias (a Dios) que no es así, sino tendríamos una plaga de santos e iluminados, y el problema no sería la calidad de los seres, sino su número.

Lao Tze dijo, "La más alta virtud del mundo, no es virtuosa y por eso es virtud, la mas baja virtud del mundo no puede dejar de ser virtuosa, y por eso ha dejado de ser virtud". Nadie se congratula de respirar cuando respira, y el aliento es virtud porque es vida. Nos congratulamos de estar en un lugar para contemplar algo especial, por eso viajamos, por eso vamos a espectáculos exclusivos, pero nadie se congratula de tener ojos y oídos, para ver y oír.

No puedes mejorarte a ti mismo, porque eres el que necesita ser mejorado y supongamos que no existe nada para ser mejores, que nuestra sociedad moderna es una mentira, porque todo en la sociedad moderna gira alrededor de ser mejores, digamos que el crossfit, la ensalada, la universidad, yoga y reiki son deplorables. Si no hubiera nada que pudiéramos hacer para mejorarnos y mejorar el mundo, sería una liberación de esta carga de tratar de ser mejores. Solo nos quedaría ser y observar, sin etiquetar, sin juzgar sin nombrar todo, darnos una oportunidad de ser o dejar de ser y estar.

"Si preguntas por el lugar de donde vienen las flores, aun el dios de la primavera lo ignora"

lunes, 9 de mayo de 2016

CORTESIA



La cortesía, aun en el espíritu por naturaleza arrogante, debe ser tomada en gran aprecio. La cortesía revela la presencia de ánimo, revela una carencia de aperturas en el carácter,  solo los estúpidos confunden la cortesía con debilidad, nadie es más fuerte que el que es cortés, pues no deja ver sus insuficiencias y se encuentra plenamente consciente del momento que tiene ante sí. Las buenas formas, ocultan las pasiones, si bien las emociones forman parte del carácter y la inteligencia, el desenfreno en ellas produce la ruina, no es seguro ganar con juego reservado, pero seguro es perder con las cartas en la mesa, la sinceridad es lujo de los desenfrenados, en responsabilidades es defecto imperdonable.

miércoles, 9 de marzo de 2016

ÁSPID, LEÓN Y DRAGÓN


A lo largo de nuestra vida nos vemos enfrentados con experiencias que nos marcan, nos construyen, nos dan forma. Situaciones que nos abren los ojos y nos dan una perspectiva distinta, un nuevo lente a través del cual miramos lo que nos rodea.

Constantemente se nos bombardea con la idea de la felicidad, con frases azucaradas, decretos llenos de esperanza y aseveraciones optimistas, que nos llevan a pensar que el placer, la despreocupación y serenidad son la constante. De alguna manera nos tragamos ese cuento, a pesar de que consciente o subconscientemente sabemos que al menos dentro del orden natural de las cosas nos aguardan ciertas tristezas, tragedias o dolor inevitables. La muerte es una certeza, a lo más que podemos esperar es que se presente en el orden cronológico, que nuestros antecesores mueran primero, y nuestros predecesores mueran después de nosotros. Pero a veces llegan tragedias o dolores inesperados, fuera de todo contexto, de toda lógica, la muerte de un hijo, de un hermano menor, de la pareja, de un amigo; una bofetada de realidad, que nos hace entender que este papel de protagonistas de nuestra propia vida no está basado en ningún guion, ningún libreto que previamente conozcamos, la oscilación entre el dolor y el placer es el lienzo donde se teje nuestro curso en este mundo.

Al respecto no hace mucho escuché en la radio, camino a mi trabajo la interpretación de un pastor, respecto un versículo en la biblia, lo curioso es que quien me conozca le parecerá raro que yo me hubiere interesado por escucharlo, sin embargo debo confesar que ante el asombro de quien crea conocerme tuve un placer culposo durante mi infancia a la lectura de las escrituras, de alguna manera era un niño religioso, tenía una fe sincera y devoraba pagina tras página de la biblia y lo que me llamó la atención de esté análisis que dicho religioso hacía era que, yo recordaba perfectamente el versículo al que se refería, forma parte del salmo 91, que básicamente un salmo que describe los beneficios de "morar" bajo la fe.

"sobre el león y el áspid pisaras, hollaras al cachorro del león y el dragón." 

Al respecto, el pastor o ministro (no sé) interpreta que la referencia que hace el salmo es que el león significa los problemas o los retos que prevemos, aquellos que si bien no deseamos los esperamos, la muerte de nuestros abuelos, padres etc. enfermedades, inversiones, hipotecas. 

El áspid, son aquellos sufrimientos inesperados, aquellos que ni deseamos ni esperamos, aquellos que vienen a golpear nuestra vida desde el punto ciego.

El cachorro del león, son aquellos problemas pequeños, que si no afrontamos a tiempo se volverán enormes cargas, aquellos que nuestro racionamiento y circunstancias nos permiten identificarlos cuando son fáciles de resolver.

Por último, el dragón es todo aquel problema imaginario, cosas que nos perturban y nos quitan el sueño, que tememos profundamente, pero que no están ahí. No son problema en su naturaleza, pero por aprehensión los volvemos muros infranqueables.

Me parece una interpretación muy bella, en lo particular creo que es solo eso, una interpretación afortunada, ya que creo que el salmo es una alabanza, que hace uso de alegorías muy frecuentemente, y a veces solo ornamentalmente. Sin embargo creo que la interpretación es atinada en describir las clases de problemas a los que nos enfrentamos en el transcurso de nuestra vida.


"El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional".

martes, 1 de marzo de 2016

DUBIUM




"¿por qué siempre solo, acompañándoos de tristes pensamientos y acosado por ideas que debieron morir con los que las engendraron? Debe darse al olvido lo que no tiene remedio. Lo hecho, hecho está"

Como situar la duda? como un defecto, como una pericia, como un talento? ciertamente no tiene ninguna relevancia situar algo tan inevitable como la duda, sin embargo me daría un cierto grado de paz en mi interior, saber en que momento la duda es por mi supervivencia y cuando es mi perdición, debo dudar de ti o de mí, de mi razón, o mi razón de mis motivos. la duda sustrae de la materia la sustancia, la envenena rápido para hacer de lo que en otro momento y sin su intervención es sano, algo malicioso. Y acaso ¿si no devuelve la sustancia a la materia de manera rápida, deja a cualquier acto como inocuo y por lo tanto estéril?. ¿Dudar de la propia duda es válido? a veces parece más virtud que pecado, cuando es virtud lleva extrañamente aparejado castigo y cuando es pecado uno nunca se entera, ¡¡¡que clase de demonio ha creado esta desgracia!!!

Aferrado al síntoma, a veces se encuentra la cura, pero no la enfermedad, dando tumbos en una oscuridad autoinflingida a veces se encuentra la luz de la verdad, lo triste a veces no conmueve, a veces glorifica, no hay condena si no se entiende la naturaleza del pecado, podemos ir por ahí como imbéciles en el pecado y ser tan salvos como el santo más piadoso, pero entonces ¿para que pecar?. Si yo fuera el altísimo castigaría de igual forma al que no apreciara la belleza contenida en la ofensa, el sabor del fruto y el olor de la carne, que al que sabiéndolo no lo hubiera probado por temor a mi castigo. Pero he aquí que no soy el altísimo, ni mis pecados son los suyos, ni sus castigos se asemejan a los míos. Cuanto placer hallaría mi pecador en mis tormentos, que pecaría solo para sufrirlos, cuan desdichados serían mis santos.

He aquí mi nuevo y más sublime mandamiento, pecaras en tu hermano como deseas que tu hermano peque en ti mismo. Amarás en tu hermano lo que ames de ti mismo y jamás dudaras de mi castigo.

 "Ya están mis manos del color de las vuestras; pero me avergonzaría de tener un corazón tan blanco... ¡No os dejéis perder tan miserablemente en vuestros pensamientos!