jueves, 25 de abril de 2013

Análisis de los efectos de los efectos provocados por lesiones En antebrazo, cabeza, abdomen y cuello. (kote, men, do y tsuki)



En las regulaciones de la práctica de Kendo se encuentran definidos los blancos y objetivos del cuerpo que se pretenden alcanzar, ya sea con la intención de cortar o apuñalar. Es lo que se conoce como 打突-部位, (datotsu-bui) que básicamente son en la cabeza, cuello, abdomen o torso, y antebrazos. 





Limitación a estas aéreas.

Existen algunas versiones por las cuales podemos explicar la razón por la cual, en materia de esgrima, se delimitan a ciertas áreas de ataque en el cuerpo.

Una de estas versiones es que en un intento por sistematizar y estandarizar las reglas de esgrima competitiva, se redujeron a lo básico la cantidad de objetivos a alcanzar, a fin de que las diversas escuelas o Ryu pudieran converger y competir entre sí.

Otra versión contempla la posibilidad de que las diversas escuelas no guardaban ningún interés en revelar sus técnicas de espada a las demás escuelas, por ende, acordaron resumir los puntos a aquellos en los cuales concordaban.

Una tercera corriente se basa en que los mencionados objetivos fueron seleccionados dada su importancia vital, ya que el hecho de ser alcanzados de manera efectiva, significaba una muerte rápida e inminente o al ser alcanzados de manera leve provocaban una imposibilidad de proseguir la lucha. Si bien es cierto, el filo de la Katana, por su fuerza y demás atributos, es un arma particularmente efectiva para provocar lesiones graves en cualquier parte del tejido vivo que golpee, si existe mayor o menor importancia respecto al área que sea alcanzada si se busca una muerte rápida.

Ahora bien, el problema radica no solo en la calidad del área alcanzada, sino en la calidad del golpe y en el objeto que se utiliza para lesionar. Ya que en Kendo además del Datotsu-bui, exite lo que se conoce como “Datotsu-bu” que en términos generales significa utilizar la parte correcta de la hoja para golpear, es decir el primer tercio de la hoja, justo abajo del kissaki (punta) conocido como mono ushi y hablando de Kendo entre el kensen (punta) y el Nakayui del Shinaí.



                                    Datotsu bu (shinai)                                                              Mono ushi (katana)



Además del Datotsu bu, en Kendo existe lo que se conoce como Hasuji que implica no solo la parte de la hoja con la que se golpea, sino el ángulo que ésta debe guardar a la hora del golpe.
Esta regla resulta mucho más simple en una hoja verdadera, ya que es evidente que el ángulo del filo de ésta o “Ha” determina la profundidad y en consecuencia la gravedad de la herida. Sin embargo aunque resulte lógico imaginar que es precisamente el filo de la espada lo que comúnmente se utilizaba para golpear al contrincante, no resulta del todo cierto, ya que a pesar de que, aplicando el sentido común, la curvatura de la hoja y particularmente la forma de la tsuka o empuñadura de la espada nos inclina a deducir que permitía un agarre natural para golpear con el filo no sucedía así, ya que un rasgo particular de la lucha con la espada japonesa que inclusive muchos de los practicantes de Kendo desconocen es que los bloqueos, si éstos llegaban a darse, se hacían con el shinogi que es un ángulo en la hoja que marca el inicio de la depresíon hacia el filo y/o el shinogi ji o parte plana de la hoja que se forma entre el shinogi y el mune o lomo de la espada, para lo cual hace falta una ligera torsión en las muñecas y que probablemente al contraatacar no se lograba volver a colocar la hoja en el ángulo correcto para golpear con el filo.



En lo que respecta a la práctica del Kendo, la dificultad se vuelve mayor, toda vez que el shinaí carece de curvatura que indique la dirección del supuesto filo, asimismo la forma tsuka es totalmente redonda lo cual abona a carecer totalmente de la noción de la posición del ángulo correcto, dejando como único indicativo al tsuru o cordel posterior del shinai que sirve para sostener el kensen y el tsukagawa que son las piezas de cuero que recubren la punta y la empuñadura del shinaí respectivamente, sin embargo la poca visibilidad que provoca el men gane o reja que protege el rostro, hace que el tsuru se pierda de vista, por todo ello es muy común asestar un golpe en la parte correcta del cuerpo del contrincante, con la parte correcta del shinai, pero con el ángulo incorrecto del mismo.


           Men gane                 


Tsuru

Ahora bien, habiendo puntualizado los requisitos necesarios para asestar un golpe de manera correcta pasaremos a analizar la hipótesis que se fundamenta en la gravedad de los mismos como base para ser los golpes principales de las reglas del Kendo.
MEN
El Men es el golpe en la cabeza, Es un largo golpe de tajo que cae por el centro de la línea vertical de la cabeza con la intención de cortar el cráneo del adversario desde arriba hasta la barbilla. 

La técnica básica es elevar el shinai unos cuarenta y cinco grados por encima de la cabeza, con la mano izquierda exactamente a un puño de distancia de la frente y por encima de los ojos. Desde esta posición se le da impulso a la espada con la mano izquierda. En el punto en el que el shinai golpea al oponente, el brazo derecho debe estar paralelo al suelo y a la altura del hombro. Los hombros deben estar relajados. En el momento del golpe, las dos manos se deben flexionar hacia el interior en un movimiento denominado "shibori", verbo japonés utilizado para escurrir la ropa. Esta flexión sólo debe ser mantenida por un instante y sirve para hacer el golpe limpio y rápido.

Sin embargo la intención del golpe, resulta lógico pensar que un golpe con una hoja de acero en la parte frontal del cráneo con la intención de cortarlo limpiamente gasta la barbilla se antoja poco probable en un adulto, aun y cuando la hoja sea de una katana.

El hueso frontal (os frontale PNA) del cráneo humano. Es un hueso plano, impar, central, simétrico con dos caras (endocraneal y exocraneal) y un borde circunferencial. Ocupa la superficie de la cara que se corresponde con la frente y la prominencia cubierta por las cejas.


El hueso frontal es un hueso plano, diseñado para conformar una cavidad ósea de protección y contención: el cráneo. La parte vertical del frontal está constituida (como la de todos los huesos craneales) por una doble lámina de hueso compacto: las tablas externa e interna, que encierran una lámina media de tejido esponjoso, llamado "diploe". es el hueso más duro del cráneo

A pesar de lo extremadamente difícil que resulta un corte limpio que atraviese el hueso frontal de un adulto o lo diseccione, por supuesto un golpe con una hoja tan afilada como la de la katana, producirá una  rotura compuesta,  con pérdida de la piel y esquirlas del hueso. Se puede presentar conjuntamente con la fractura una lesión cerebral, tal como un hematoma subdural (sangrado).

El filo por sí mismo, no es capaz de provocar un corte demasiado profundo que permita atravesar el hueso frontal, debido a su espesor y capacidad de absorber el impacto. Implica también la fuerza y peso de la hoja, lo cual permite suponer que un hacha con poco filo, resulta un objeto con una mayor probabilidad de seccionar el hueso frontal que la hoja de una espada. Prueba de ello son las autopsias a esqueletos encontrados en un cementerio que data de 1333 en las inmediaciones de Kamakura, con heridas de batalla, donde se revelan precisamente heridas en los puntos relativos al Men, Kote y Do, y en lo que respecta al Men, encontramos que los golpes recibidos en el cráneo, aunque graves, fueron múltiples, es decir no causaron lesiones que fueran tan definitivas que causaran la muerte de manera inmediata, aunque su gravedad permitiera suponer que fueran mortales eventualmente.


Hallazgo en Kamakura













Especial del National Geographic relativo al hallazgo de Kamakura (Cementerio de Guerreros capítulo “Samurais Inmortales”)

En conclusión respecto al Men, hablamos de un golpe potencialmente mortal, incapacitante, aun y cuando este golpe se aseste de manera parcial o se lleve algún tipo de protección en el cráneo, es un golpe muy efectivo. Prueba de ello es la descripción de el duleo de Miayamoto Musashi con Sasaki Kojiro en la isla de Ganryu, donde se relata que hizo falta un solo golpe de Musashi en la frente de Kojiro para matarlo y ni siquiera con una espada sin con un bokken hecho desde un remo.









KOTE
El corte en el antebrazo, el Kote es uno de los golpes más básicos de Kendo, pero a su vez es complejo en su ejecución dado que el objetivo es pequeño y está en constante movimiento. Es muy común ver que los distintos maestros tienen diferentes opiniones de este golpe, aun que todos concuerdan en que debe ser lo más recto posible, con suficiente Seme y un Te no Uchi eficaz.

Nuevamente con respecto al kote, tenemos un corte tendiente a lesionar e incapacitar al adversario, buscando alcanzar la extremidad en el radio y cúbito, los cuales a diferencia del Men, si pueden ser fácilmente seccionados por un corte adecuado de la katana, sin embargo resulta muy difícil tomar el impulso necesario de la espada para tener la fuerza necesaria para seccionar completamente el brazo en un combate con otro Kenshin, por lo general en nuestra experiencia en el Kendo, el Kote es un golpe que se efectúa a corta distancia y rápidamente, lo cual si bien produce una herida profunda y probable fractura directa del radio, es poco probable que produzca un separamiento total del brazo.

El antebrazo prolonga la extremidad superior hacia la mano y permite específicamente el movimiento de pronosupinación; el mecanismo de producción de las fracturas en esta extremidad es generalmente indirecto, por caída apoyándose con la palma de la mano, fuerza que aumenta la inflexión de las curvaturas normales de las diáfisis radial y cubital produciéndose la fractura,. El mecanismo directo de la fractura que se daría en un corte con espada puede producir una fractura de sólo uno de los dos huesos del antebrazo, siendo éste mecanismo más frecuente en el adulto, por maniobras de defensa personal. Si la fractura se encuentra por sobre la inserción distal del pronador redondo, el fragmento proximal del radio gira en supinación por la acción del bíceps y supinador corto, mientras que el fragmento distal gira en pronación por acción del pronador redondo y pronador cuadrado. Si la fractura es distal a la inserción del pronador redondo, el fragmento proximal queda en posición neutra, mientras que el fragmento distal gira en pronación por acción del pronador cuadrado.



En términos llanos, una lesión como la que puede ser provocada por una espada en el antebrazo, aún sin seccionar la extremidad, la incapacita inmediatamente, particularmente si hay fractura, lo cual es fácil de suponer o si hay lesiones en los ligamentos, tan solo por la inflamación y el dolor, la perdida de la fuerza en los dedos es inmediata.
Por supuesto que la capacidad combativa del adversario de manera integral puede variar de un sujeto a otro, pero la pérdida del uso de una mano, es indudablemente una posición desventajosa, que nos dejaría en una situación muy comprometida.
DO
Normalmente se golpea en el lado derecho del abdomen, ya que se considera que tradicionalmente en el izquierdo el oponente lleva las saya (funda de las espadas) y podría frenar el golpe de tal forma que quedase tu espada atascada o la herida inflingida no fuese mortal. En este golpe la espada entra diagonalmente por el abdomen cortando desde el hígado hasta el ombligo, evitando la caja torácica. El traumatismo abdominal es una causa frecuente de discapacidad y mortalidad significativa, debido a potenciales injurias anatómicas y funcionales de las vísceras y tejidos blandos abdominales incluyendo el hígadointestinomédula espinal o los grandes vasos sanguíneos, las lesiones abdominales son urgencias médicas que si no son tratadas rápida y adecuadamente pueden dar como resultado la muerte.

Un trauma abdominal puede ser mortal, porque los órganos abdominales, especialmente los de espacio retroperitoneal, pueden sangrar profusamente, y es una cavidad con espacio que puede contener una gran cantidad de sangre. Los órganos abdominales sólidos, tales como el hígado y los riñones, sangran profusamente cuando son cortadas o rotas, al igual que los principales vasos sanguíneos, tales como la aorta y la vena cava.9 Los órganos huecos como el estómago, aunque no es tan probable que resulte en un sangrado profundo, presentan un grave riesgo de infección, en particular aquellas lesiones que no son tratadas rápidamente. Los órganos gastrointestinales como el intestino puede derramar su contenido en la cavidad abdominal. Tanto la hemorragia como la infección sistémica son las principales causas de muertes que resultan de traumas abdominales.

Por si solo la lesión en el hígado presentan un grave riesgo ante golpes aun solo siendo contundentes porque el tejido hepático es delicado y tiene un gran suministro de sangre. Una laceración del bazo puede estar asociada con un hematoma. Debido a la capacidad del bazo a sangrar profusamente, la ruptura del bazo puede ser mortal, por medio de un choque hipovolémico. Sin embargo, a diferencia del hígado, el traumatismo penetrante del bazo, del páncreas y de los riñones no posan una amenaza inmediata de choque por una injuria a menos que uno de los principales vasos sanguíneos que suple el suministro de estos órganos sea lesionado, tal como la arteria renal.  Las fracturas de las costillas izquierdas inferiores están asociados con laceraciones del bazo en 20 por ciento de los casos.

La lesión en el abdomen que incluya un corte transversal, produce casi invariablemente el desentrañamiento o evisceración que es básicamente la salida de los órganos abdominales provocada por la desunión de una herida, que invariablemente produce la muerte.

Probablemente de las heridas producto de los golpes estudiados, el Do, es quizá la más grave de todas, ya que afecta a un mayor número de órganos y tejidos y de estos incluye lesiones sobre órganos vitales.

 TSUKI

Es una estocada a la garganta, dirigida a la traquea justo debajo de la barbilla, resulta evidente que una herida en esta zona es muy grave y potencialmente mortal, el sangrado en caso de tocar la carótida provocaría casi una muerte inmediata, la sola lesión a las vías respiratorias es causa suficiente para provocar una inutilización inmediata del individuo previa a su muerte, si la estocada es profunda probablemente lesione la espina dorsal, con las obvias consecuencias.

La dificultad de alcanzar este pequeño blanco es alta, sin embargo resulta lógico pensar que se entrenara para atacar precisamente ese punto, ya que es una sección vulnerable en las armaduras japonesas del Medievo.

El tsuki puede considerarse un jaque mate en materia de esgrima, ya que por las guardias de un Kendoka es muy difícil alcanzar ese punto con la espada, ya que además de requerir una exactitud alta, implica también un alto riesgo, al acercarse de tal manera al adversario.

Conclusión.

Podemos concluir, tras este breve estudio, que si se prefiere creer que la selección de blancos en el Kendo, obedece a la importancia de los blancos seleccionados es invariablemente una creencia plenamente justificada y en opinión de un servidor, la más acertada, espero que este breve escrito aporte en algo a la disciplina del Kendo y a mis compañeros practicantes.
Un afectuoso saludo.
Arigato Gozaimashita





viernes, 8 de marzo de 2013

UNA CANCIÓN EN LA TORMENTA


Asegúrate bien de que a tu lado peleen
los océanos eternos, aunque esta noche
el viento en contra y las mareas
nos hagan su juguete.
A fuerza de tiempo, no de guerra,
en medio del peligro nos guiamos:
Sea bienvenida entonces la descortesía del Destino
dondequiera que aparezca
            en todo tiempo de angustia y también
            en el de nuestra salvación,
            el juego vence siempre al jugador
            y el barco a su tripulación.

De la niebla salen rumbo a la tiniebla
las olas que brillan y se encrespan.
Casi estas aguas sin conciencia se comportan
como si tuviesen alma-
casi como si hubieran pactado sumergir
nuestra bandera debajo de sus aguas verdes:
sea bienvenida entonces la descortesía del Destino
dondequiera que pueda verse, etc.

Asegúrate bien, a pesar de que las olas y el viento
en reserva guardan ráfagas aún más poderosas,
que los que cumplimos las guardias asignadas
ni por un instante descuidemos la vigilancia.
Y mientras nuestra proa flotando rechaza
cada carrera frustrada de las olas,
canta, sea bienvenida la descortesía del Destino
dondequiera que se desvele, etc.

No importa que sea barrida la cubierta
y se rompan la arboladura, el maderamen-
de cualquier pérdida podremos sacar provecho
salvo de la pérdida del regreso.
Por eso, entre estos Diablos y nuestra astucia
deja que la cortesía de las trompetas suene,
y que sea bienvenida la descortesía del Destino,
dondequiera que se encuentre, etc.

Asegúrate bien, aunque en poder nuestro
nada quede para dar
salvo sitio y fecha para encontrar el fin,
y deja de esforzarte por vivir,
que hasta que éstos se disuelvan, nuestra Orden se mantiene,
nuestro Servicio aquí nos ata.
Sea bienvenida entonces la descortesía del Destino,
dondequiera que aparezca,
            en todo tiempo de angustia y también
            en el de nuestro triunfo,
            el juego vence siempre al jugador
            y el barco a su tripulación.


Rudyard Kipling

jueves, 7 de febrero de 2013

EL PODER DE LA ADVERSIDAD




Cuando el pasado del alma palpita en nosotros con una tensión infinita, cuando una presencia total actualiza experiencias soterradas y un ritmo pierde su equilibrio y su uniformidad, entonces la muerte nos arranca de las cimas de la vida, sin que experimentemos ante ella ese terror que nos acompaña cuando nos obsesiona dolorosamente. Demasiado raras son las personas que pueden soportar tales experiencias hasta el fin. Siempre es peligroso refrenar una energía explosiva, pues puede llegar el momento en que deje de poseerse la fuerza para dominarla. Conservadas en la conciencia, la experiencia terrible y la obsesión terrorífica por la muerte conducen a la devastación.

La verdadera interiorización conduce a una universalidad inaccesible para aquellos seres que no sobrepasan lo inesencial y que consideran el dolor como un fenómeno interior, como el producto de una inconsistencia espiritual, cuando, en realidad, los recursos líricos de la subjetividad son la prueba de una gran profundidad interior.


Algunas personas son fuertes únicamente en los momentos decisivos de su existencia; otras sólo en el instante de la agonía, cuando todo el pasado se actualiza y se precipita sobre ellos como un torrente. Pero en la mayoría de los casos la explosión espiritual surge tras experiencias esenciales, cuando la agitación del fondo íntimo del ser alcanza su paroxismo. De esa manera, seres propensos a la objetividad y a la impersonalidad, ajenos tanto a sí mismos como a las realidades profundas, cuando se hallan presos del dolor, experimentan un sentimiento que moviliza todas sus facultades personales.


Ignorando tanto lo que ocultamos en nosotros mismos como lo que oculta el mundo, somos súbitamente víctimas de la experiencia del sufrimiento y transportados a una región extraordinariamente compleja, de una vertiginosa subjetividad.


Comparado con el refinamiento de una cultura anquilosada que, prisionera de los límites y de las formas, disfraza todas las cosas, el deleite en es una expresión bárbara: su verdadero valor consiste, precisamente, en no ser más que sangre, sinceridad y llamas.

Nunca sabremos lo fuerte que podemos llegar a ser, hasta que ser fuertes sea la única opción que nos quede.




sábado, 2 de febrero de 2013

TAMESHIGIRI.
Es la practica de cortar con la espada japonesa. Es una práctica común para los prcticantes de Iaido de casi todas las escuelas, tiene su origen en el siglo XVII durante el periodo Edo, dicha práctica era para probar la calidad de la espada no del que la empuñaba, generalmente se hacía con cadáveres y condenados a muerte, de hecho en muchas espadas antiguas se pueden encontrar inscripciones en sus nakagos haciendo mención a la cantidad de extremidades o dorsos que fueron cortados de un solo tajo por esa hoja, sin embargo si se lee el hagakure, encontramos algunas menciones de esta práctica como una manera de fortalecer el caracter de los jóvenes guerreros en tiempos de paz, lo cual da a entender que dicha forma de control de calidad se fue transformando poco a poco como una costumbre de autosuperación para el esgrimista.

Actualmente el tameshigiri se practica sobre materiales como rollos de paja humeda o tatami, o sobre bamboo, o sobre bamboo envuelto en tatami, a fin de imitar en la medida de lo posible la densidad de una extremidad de un cuerpo humano.

Existen opiniones encontradas sobre la práctica moderna del Tameshigiri, ya que algunos maestros se niegan a realizarla basados en el respeto místico de la espada y en consecuencia a negarse a verla como una mera herramienta, (http://www.iaido.org/pages/tameshigiri.html) por otra parte consideran que la espada es un instrumento para cortar, en consecuencia resulta redundante el tameshigiri para ellos.

Sin embargo no podemos negar que en lo que respecta al iaido, la wasa o técnica de cada una de las katas lo es todo, y en orden a perfeccionar dichas técnicas es importante la práctica del tameshigiri, ya que la experiencia del corte real con la espada, otorga una percepción totalmente nueva al iaidoka, asimismo muchos kendokas practican iaido y para ellos el corte real les recuerda el verdadero fundamento del uso del sable, ya que en Kendo muchos de los golpes con la constante práctica se convierten en eso, golpes y no cortes.

En cualquier caso, el tameshigiri es muy interesante, porque demuestrala diferencia entre la teoria y la práctica en el corte y de como la calidad de la hoja no es tan importante como la capacidad del esgrimista, (por supuesto no debe hacerse con hojas de mala calidad o espadas de utileria) .

Algo que se debe tomar en cuenta, es que el tameshigiri con algunos materiales, dañan la estética de la hoja y la rayan, además resulta caro comprar bamboo tierno, o tatamis para la mayoría de los paises occidentales, por eso no es muy rentable hacerlo cotidianamente.


miércoles, 16 de enero de 2013

EL COMBATE EMPIEZA EN LA MENTE



En el estudio de artes marciales tradicionales, particularmente las relacionadas con el Budo, se considera sin sentido y en definitiva contraproducente desarrollar en primer lugar y casi exclusivamente en los factores externos del arte, sobre el desarrollo físico del cuerpo y el modo hábil de maniobrar con las distintas estrategias de combate (tanto en forma dinámica como en técnica), sin desarrollar la condición interna de calma y control permanente. El cuerpo tiene límites demasiado evidentes, pero ¿quien puede describir con certeza los límites de la mente y su potencial de desarrollo?. Es más, ¿quién puede negar que el combate en realidad empieza en la mente?.

El ámbito de la mente es ilimitado y en constante expansión. El hecho de desarrollar las facultades de imaginación y control de la mente y coordinarlas todas con las facultades físicas y funcionales del cuerpo provoca una intensificación  de las posibilidades del cuerpo y mejora su funcionamiento en general, mientras el carácter y la personalidad del individuo van creciendo y madurando.

Sin desarrollo interior, todo lo demás es ilusorio. La mente conduce al cuerpo, reiterando así el antiguo axioma de prácticamente todas las grandes civilizaciones "El espíritu ordena la materia".


Es lamentable, que con los conceptos meramente físicos y funcionales del combate, se impartan la enseñanza de métodos de lucha o combate. Independientemente de lo negativo que pueda resultar sembrar una semilla en una mente inmadura, sino porque se crea una falsa seguridad en la capacidad material de un individuo. Podemos ser los mejores boxeadores, o luchadores en un cuadrilátero y no tener una mente guerrera. ¿De que sirve derrotar a un contrincante si no sabes identificar una amenaza en la calle o resolver un dilema cotidiano?

Si no somos capaces de mantener esa distancia mental entre nosotros mismos y los acontecimientos a medida de que van floreciendo e incluso estallando a nuestro alrededor. Esos mismos acontecimientos tomarán control de nosotros y comenzarán a esclavizar nuestra mente. 



Lo primero que aprendes en Kendo es a destruir la atención que los practicantes prestan a el arma del contrincante, los rostros o sonidos que emite; las actitudes amenazadoras y las técnicas irrelevantes. Porque como escribieron los antiguos maestros "no son más que apariencias".

La conciencia es el fundamento de la disponibilidad para un combate efectivo.