martes, 12 de noviembre de 2024
NOSOTROS LOS DIOSES
Nosotros los dioses, quienes esperar no podemos, soberbios, desafiantes, carentes de razones y sobrados de pasiones, buscamos respuestas donde no hay preguntas, caminos donde ni siquiera las veredas son posibles, la calma es nuestro reto, el silencio nuestro peor enemigo. Porque en la soledad de nuestros pensamientos nos enfrentamos a nuestra propia imagen, esa que no siempre nos gusta ver, pero que nos define. Nos hemos elevado tanto, cruzado límites imposibles, que ya no reconocemos el peso de la fragilidad humana. Nos hemos olvidado del miedo, porque no hay espacio para él en nuestra majestuosidad, pero es en ese olvido donde se oculta nuestra mayor debilidad: el miedo al desvanecimiento, a la caída, al olvido.
Y sin embargo, somos nosotros quienes tememos al vacío que dejamos cuando la perfección se convierte en una máscara sin rostro. Nos hemos construido a través de la acción, del poder, de la conquista, pero ¿qué somos sin esas cimas? ¿Qué somos sin el vértigo de la aventura que nos obliga a seguir siempre adelante, a nunca detenernos?.
En nuestra eterna búsqueda de sentido, olvidamos que la respuesta no está en lo que deseamos controlar, sino en lo que aún no entendemos, en lo que no podemos abarcar, en lo que escapa a nuestra voluntad. Queremos dominarlo todo, poseerlo todo, pero la mayor verdad se encuentra en lo que se nos escapa, en lo que no se puede controlar, en lo que elude incluso a nuestra infinita capacidad de conocimiento. Y sin embargo, mientras más avanzamos, más nos damos cuenta de que la grandeza no radica en la posesión, sino en la capacidad de rendirnos ante lo absurdo, ante lo inalcanzable.
En nuestra arrogancia, creemos que el silencio es una derrota, una rendición ante algo que nos somete. Pero la cúspide no es desafiarnos constantemente, sino aprender a callar cuando todo en nosotros clama por acción, cuando el deseo de conquista se convierte en un ruido ensordecedor que nos aleja de lo esencial. La calma, esa quietud que buscamos sin saber cómo encontrarla, es el refugio donde finalmente podemos mirarnos sin el peso del deber, sin la carga de la eternidad.
La verdadera grandeza no reside en la incapacidad de fallar, sino en la valentía de reconocer que el fallo es parte de nuestra naturaleza. Ser divino es, tal vez, entender que no todo debe ser resuelto, que no todo debe ser explicado, y que la verdadera sabiduría está en la humildad de saber que siempre hay algo más grande que nosotros, algo que no podemos controlar, algo que simplemente es.
Y entonces, por fin, cuando ya no necesitamos demostrar que podemos, nos damos cuenta de que la respuesta no está en las batallas ganadas ni en las victorias externas, sino en la paz que se alcanza al aceptar que no necesitamos conquistar el mundo para ser completos. Porque el universo, en su infinita sabiduría, no necesita nuestra constante intervención. Basta con existir en su vastedad, con permitir que su misterio nos transforme, y aprender que, a veces, ser divino es simplemente ser parte del todo sin intentar controlarlo, sin tratar de entenderlo todo, sino limitándonos a ser testigos mudos de nuestra existencia.
Y entonces, en la quietud, en la aceptación de nuestra transitoriedad, descubrimos la levedad de ser y la inmensidad de lo que no sabemos. El silencio, al final, ya no es nuestro enemigo, sino nuestro maestro. Y en esa lección aprendemos a ver el rostro de la divinidad, no en el poder absoluto, sino en la capacidad de rendirse ante el misterio.
lunes, 11 de noviembre de 2024
IGNITIO
Y hoy encuentro lógica
en mi costumbre de buscar refugio en los lugares físicos donde padecí tristeza
en esta vida o en otras, esperanzado en que el abatimiento evoca al rayo, que le
disgusta tocar tierra en el mismo sitio por segunda vez y si llegara a hacerlo,
transgrediendo su propia naturaleza, lo hará por mí, y solo por mí; haciéndome
digno a través de su indignidad. Porque, al igual que la tormenta que no se
repite, la desdicha no puede ser idéntica, ni siquiera cuando regresa. Cada
dolor deja una huella distinta, una cicatriz que cambia la forma de lo que
somos. Quizás el rayo, en su arrogante violencia, entiende que la transformación
es la única salvación que el hombre puede esperar: que al golpearme de nuevo, no
lo hace para destruirme, sino para reconstruirme con el mismo fuego que me
consume. Y así, entre la repetición y la novedad, entre la memoria y el renacer,
encuentro el sentido de mi búsqueda. La tristeza, como el rayo, vuelve para
crear, para marcar una diferencia, para dejarme ver la vida con una intensidad
que no podría haber alcanzado sin su furia.
sábado, 8 de mayo de 2021
REQUIEM AETERNAM
No me jacto de conocerte, hay más del universo que conozco que lo que conozco de tí, no se puede poner el arte en una caja, ni la eternidad en un concepto; mis ojos se marchitaran mucho antes de que mis labios hablen con autoridad acerca de ti. Y aun así hay algo tan familiar de ti, algo que surge de mi y no emana de tí, es la profundidad de tus ojos, que no es sólo su forma y función, sino espíritu e ilusión. No es tu rostro, no es tu piel, no es tu cuerpo o tu palabra; es algo más profundo y misterioso que al mismo tiempo se oculta a mi y se me revela en mi interior. Un aroma que vuelve a mi desde otra vida, y revive. Es casi antinatural sentirse así atraido a la presencia de alguien. Temería si no sintiera esta suave gravedad atrayendome irremediablemente a un astro de mayor intensidad que mi poco brillo. Ni siquiera tu belleza me distrae de esta incertidumbre, de esta duda y sinrazón que me envuelve. ¿Dónde estuviste todos estos siglos? ¿Bajo que puente de estrellas ocultaste esa luz cegadora?. ¿Porqué es tan clara para mí y que acaso nadie más la ve? ¿Soy yo perdiendo los estribos y la razón al fin? Son preguntas para las que no tengo respuestas. No tengo un momento de calma siquiera para tratar de responderlas. Me siento abrumado, desconcertado. Mi centro escapa de mi. Nunca había tenido esta sensación con alguién y aun así se siente tan titánicamente familiar. Una montaña de certeza inviade mi duda. Es la paradoja de la experiencia. Saber sin conocer. Conocer sin buscar. Buscar sin haber perdido.
Tus ojos frente a mi.
lunes, 4 de marzo de 2019
SOMBRA
Camina mi sombra tras de mí, con más pasado que futuro, con más horizontes que destinos; cautividad que mantiene por no conocer otras formas que reflejar, me hace pensar en mi propia prisión, bajo el peso asfixiante de opiniones, conceptos y contornos, dibujados por otras manos, pensados por otras mentes y escritos por otras plumas, para definirme, etiquetarme y encasillarme en un personaje que me ha terminado por resultar tan real, que estoy dispuesto defenderle ante cualquier embate de idea fresca, lo fresco parece descabellado.
Sombra que se esclaviza al esclavo, ¿acaso no deberías tu saber que lo conocido implica que algo se desconoce, que el placer se sostiene por la ausencia del dolor y que lo que se encuentra implica una pérdida? ¿que lo que sigues te exige un abandono? para ti el reflejo y lo reflejado implican la misma cosa, el principio y el problema significan los mismo, y si el problema se resuelve ahí acabaría tu universo.
No es tan simple amiga mía. Hay que renunciar al mundo y luego afirmarlo. no consumir nada en lo absoluto y no ser consumido por nada absolutamente. Anda y busca mejores cosas que reflejar, que mi camino ha cesado y aunque buena y fiel compañera, hoy me resultas una carga y me gusta viajar ligero.
miércoles, 19 de diciembre de 2018
EL UNIVERSO EN UNA CAJA DE MADERA
Verlo caminar con una pequeña caja de madera que contenían las cenizas de su esperanza, de su anhelo, de la luz de sus días. Es curioso como la física puede ser desafiada por el dolor, un pequeño recipiente que contiene todas esas noches de desvelo, lagos de lágrimas, alegrías interminables, dulces risas, remordimientos y angustias reta a la imaginación misma. El deseo de abrazar ese delgado polvo negro, de morir y ser quemado con las mismas llamas, para que sus amadas cenizas se puedan mezclar, para cuidar sus sueños y poder escuchar su aliento mientras duerme, como en tantas noches los padres suelen hacerlo.
Las lágrimas no corrieron por sus ojos, hay dolores que no permiten el llanto. Las lágrimas deshonrarían este tipo de sufrimiento. ¿como se llora lo que carece de todo sentido, de toda dimensión o forma.? ¿ cómo se llora cuando uno mismo es el cadáver?
Años hará ya desde que crucé una conversación más allá de lo casual con él, no puedo decir que nos unía una amistad, en realidad es extraño que esta empatía surja en mí, sin embargo héme ahí, sollozando y enfrentando mis propios demonios, reflejados en piel opaca, en mente ajena, un hombre de Dios, traicionado por Dios, dejado en las manos de la desesperación y muerte, te hace temer a la fe, con esa tendencia de ser esta nueva especie de Job.
No cabe mi cinismo en esto, la vida en veces es demasiado cínica y cruel como para tratar de entrometerse con ello. Dejar a la vida ser la vida con alguien más, te paraliza, te hace acobardarte y seguir tu camino, como quien presencia un crimen artero y prefiere no entrometerse, amedrentado, temeroso ante la mirada cruel del destino, que sin decirte nada te asegura: no te metas, o el que sigue podrías ser tú.
Las lágrimas no corrieron por sus ojos, hay dolores que no permiten el llanto. Las lágrimas deshonrarían este tipo de sufrimiento. ¿como se llora lo que carece de todo sentido, de toda dimensión o forma.? ¿ cómo se llora cuando uno mismo es el cadáver?
Años hará ya desde que crucé una conversación más allá de lo casual con él, no puedo decir que nos unía una amistad, en realidad es extraño que esta empatía surja en mí, sin embargo héme ahí, sollozando y enfrentando mis propios demonios, reflejados en piel opaca, en mente ajena, un hombre de Dios, traicionado por Dios, dejado en las manos de la desesperación y muerte, te hace temer a la fe, con esa tendencia de ser esta nueva especie de Job.
No cabe mi cinismo en esto, la vida en veces es demasiado cínica y cruel como para tratar de entrometerse con ello. Dejar a la vida ser la vida con alguien más, te paraliza, te hace acobardarte y seguir tu camino, como quien presencia un crimen artero y prefiere no entrometerse, amedrentado, temeroso ante la mirada cruel del destino, que sin decirte nada te asegura: no te metas, o el que sigue podrías ser tú.
miércoles, 5 de diciembre de 2018
LA RAZÓN DE SU LLANTO
Calla y dime
¿Por qué lloras?
Somos tu y yo
Los mismos de antes.
Si oyes un lamento
Es sólo un conejo
Volviendo a su agujero,
En un momento.
Si algo se agita en las ramas,
Es el paseo inquieto de las ardillas,
Abrumadas por nosotros, debajo,
Amándonos.
¿Por qué lloras entonces?
¿Le temes a Dios
En la oscuridad?
Yo no le temo a Dios.
Deja que venga.
Si se oculta entre las hojas,
Deja que venga.
Ahora, en el día fresco, somos nosotros
Los que andamos entre los árboles
Llamando a Dios: ¿dónde estás?
Y es él quien se oculta.
¿Por qué lloras?
Mi corazón es amargo.
Deja que venga a justificar
Sus actos, ahora.
¿Porqué lloras?
Pero si puedes sufrir
Entonces llora, por la memoria
De nuestra vieja justicia.
Nos hemos equivocado
Muchas veces;
Pero esta vez comenzamos
A hacerlo bien.
Llora, entonces, llora
Por la abominación de nuestra justicia.
Dios seguirá oculto.
Él nunca vendrá.
D.H. LAWRENCE
martes, 20 de noviembre de 2018
CAMBIO
Como veo llegar al invierno, implacable con todo lo que es joven, tierno e inseguro. Uno debe superar la incertidumbre juvenil para sobrevivir. La madurez y la determinación son necesarias. Al ver cómo los árboles se preparan para el invierno, me ayuda a valorar las lecciones que he aprendido.
Los amigos quieren que aparezcas en la forma más familiar que conocen, pero eso es imposible. ¿Cómo podríamos seguir viviendo si no cambiáramos?
Para vivir debemos morir a cada instante, debemos perecer una y otra vez, en las tormentas que hacen la vida posible.
miércoles, 24 de octubre de 2018
LA VOZ DEL VIENTO
¿Qué noticias desde la montaña, oh viento frío del norte, traes para mi? Los varones se niegan a si mismos, desconociendo lo que los hace hombres, renuncian a su virilidad y ningún hierro noble cuelga de su costado jamás, su palabra carece de fuerza, sin cabalgadura bajo sus piernas, sus mujeres son ultrajadas sin respeto, la sangre de sus hijos corre sin respuesta, la dignidad del hombre se ha ido, como la lluvia de verano, como la niebla del amanecer.
¿Qué noticias desde el valle, oh aire tibio del sur, traes para mi? Los débiles han triunfado, por gran número y alaridos de lástima, han ganado provocando compasión, los inadaptados cenan todas las noches en la mesa de los dioses antiguos, los restos del festín reservados para los osados, apenas son capaces de sostener la cuchara y el vaso, la bebida escapa de sus titubeantes labios.
¿Qué noticias desde el mar, oh brisa tibia del este, traes para mi? No hay velas negras, ni navíos, ni tierras nuevas conquistadas, solo fronteras donde antes solo había horizontes, ni el arpón se tiñe de sangre, ni las especies destinadas a desaparecer, desaparecen, ni las destinadas a evolucionar, evolucionan, la sangre ya no abona la tierra estéril, solo las lágrimas, antes vergüenza, son el único producto que orgullosos, producen los jóvenes, y con ellas salan el piso que pisan, y solo la semilla de estéril carácter florece en ese páramo. Sólo flores sin ningún fruto.
¿Qué noticias desde, oh vendaval ardiente del oeste, traes para mi? Los miserables ocultan su pobreza con oro y seda, los mediocres ocultan su incapacidad bajo cargos y falsa autoridad, los imbéciles imponen vanidad por regla, los desiguales imponen igualdad a los superiores, la fuerza es proscrita la determinación prohibida y bajo la bandera de tolerancia rechazan todo pensamiento que no sea igual al suyo.
El tiempo entonces es propicio, cizaña y trigo a una misma fosa sean desechados y la tierra con su ceniza debe ser preparada para una nueva cosecha, una que crezca fuerte y orgullosa, que escuche al viento y el viento no la derribe sino la alimente.
viernes, 4 de mayo de 2018
ALEA IACTA EST
Es el lobo al que oigo, aullando en solitaria comunión con las estrellas,
O simplemente la auto importancia que emana de la servidumbre del ladrido de un perro?
¿Cuántos milenios tomó?
Torcer y torturar el orgullo de uno, para hacer una herramienta del otro
¿Y cómo medimos la distancia de espíritu a espíritu?
¿Y a quién le otorgamos la culpa?
Cuando vives lo suficiente comienzas a sorprenderte a ti mismo, comienzas a verte como una especie de dios, repentinamente comienzas a escuchar las palabras de las personas y a reconocer las plegarias ocultas, identificas a los estúpidos que están dispuestos a digerir cualquier patrón de pensamiento para no tener que pensar por ellos mismos.
Haz observado hombres alzarse a las cumbres del éxito y los has visto caer en pedazos, y comienzas a verte aparte de todo este drama, ausente, ajeno, por encima de todo ello y pronto nada de impresiona, nadie te duele, ninguno es capaz de decepcionarte, pronto comienzas a pisar a las personas, cuando los ves a tus pies, como recoger flores en un prado.
Si, se vuelve más extraño cada año. Eres el capitán borracho, en un barco imaginario, que crees que se dirige a una tormenta, en la cual ya estás naufragando y no quieres aceptar que los dados ya han rodado y tu destino ya fue decidido, no tanto por tus actos, sino por tus omisiones.
lunes, 30 de abril de 2018
LEJANÍA CERCANA
Veo distancia en tus ojos, no hay cercanía en ellos, en contraste con su expresión llena de vida; veo prudencia que se interpone en tus palabras, hace juego con la perfección en tus formas y trato.
Concesiones, convencionalismos, fina amabilidad, como al viejo amigo que va y te pide algo, que no puedes otorgar, pero no lo quieres lastimar y tienes fe en que se canse y encuentre sus propias conclusiones.
Quisiera decirte que todo esto es innecesario, tu sola visión alimenta, tu sola silueta satisface, tu mirada atrapa y es una prisión que bien pudiera disfrutarse perpetua, como tu piel y tu cabello. Sin categoría, ni precedente, sin respuesta, sin explicación, así es clasificada tu imagen, en los archivos de mis más profundos pensamientos, la satisfacción que me produces me embruja, pero no me sacia, es tortura y deleite a la vez, perfección y castigo.
Insuperada satisfacción, que no ve la luz al final de ningún túnel. Pregunta no planteada, respuesta sin asomarse, es una danza interminable entre mis pensamientos y tu presencia. Permaneces en mi mente y de eso no tengo duda alguna.
VÍCTIMA PROPICIATORIA
Conozco atajos cortos, conozco sendas largas y conozco caminos eternos, para llevarte a donde quieres ir, pero lo que no conozco son las lineas que marcan límites que no hayamos podido cruzar. Sabes que hablo la verdad, aunque te encuentres de pie ante mí, juzgándome, como lo haría la gente común, de la que tanto nos burlábamos, que desconoce la forma maldita en la que pensamos y hemos decidido vivir. < ¡Tú hablándome de reglas a mí! > A esto hemos llegado, a esto arribamos después de un camino eterno, lleno de mierda hasta las rodillas, de comer carroña de los traicionados, de los que fueron superiores a nosotros en maldad y avaricia pero terminaron al fin en el fango frente a nuestros pies, como un festín delicioso de carne putrefacta, al que se nos invitó a acudir y que nunca desdeñamos que yo recuerde, como las hienas hambrientas e insaciables que somos, ¿esperabas algo distinto?, tu falsa ingenuidad me provocaría risa sino me causara tanto asco, si decidiera reírme ahora de tu nueva cruzada moral seguramente me atragantaría con la sangre de mi último banquete.
Es deprimente admirar al estúpido, otrora agresor, hundirse en sus propias sanciones, olvidar el sabor de las lágrimas de otros y no reconocerlo en las suyas propias, probablemente porque han perdido la sal, como el platillo insípido que se sirve a los enfermos en etapa terminal. El que vive por la espada, a espada debe morir, el mundo aparenta carecer de equilibrio, pero se sostiene bajo ciertas premisas que nos es difícil aceptar cuando las presenciamos frente a nosotros, porque nos quejamos de la injusticia cuando nos toca estar en el lado filoso del puñal, pero mientras el extremo romo nos apunte al rostro, aceptamos cualquier iniquidad. Te creías mas grande, más alto, más digno, y al menos esperabas que un rayo mayor fuera el que te reventara en partes, y no aceptas que fuiste derribado desde tus ahora blandos cimientos, pero esa es la primera regla: Presas de caza, son aquellas ya lentas para correr, enfermos, ancianos, torpes, inexpertos o confiados, víctimas es lo que somos, esperando la muerte a manos de un depredador mejor, la bala que nos mata es la que no escuchamos, la sangre que nos entrega es la que corre por nuestras propias venas, y el hecho que esto te altere, me hace pensar lo mucho que no deseo ser como tú: árbol denegrido que enseña y que no se encuentra ni posibilitado, ni dispuesto a recorrer el camino por el que a tantos ha mandado, que no alcanza a ver las cicatrices en su corteza, dejadas por tantas sogas de los que han sido estrangulados bajo su sombra y bendición, que hoy lo derriba un pequeño relámpago, y lo reduce a cenizas, no por la magnitud de la energía de quien lo toca, sino por se ha secado ya, y podrido es ahora y desde su interior arde al primer indicio de una pequeña llama.
martes, 10 de abril de 2018
DEUS LEPROSI
A menudo escucho a las personas hablar de sus derrotas en retrospectiva, como algo bueno, algo que los enseña, algo que los hace crecer, y si lo meditas detenidamente suena muy estúpido. Sin embargo creo que pensar de esa forma es de alguna manera un modo de auto convencernos de que nuestra estupidez tiene algún sentido. Definitivamente no es de ninguna forma el sentimiento que tengo en este momento. Tengo 38 años y me resulta una píldora difícil de tragar lo de entender como puedo aun ser tan ingenuo, tan sólo el ser humanos es capaz de creer que la estulticia es fuente de sabiduría, y las buenas intenciones son justificadamente algo más que simple y llanamente otra forma de nombrar a la necedad, una sandez siempre emerge de una buena intención, nunca de una mala, generalmente son nuestras virtudes las que nos condenan y nuestros pecados los que nos redimen,
Obrar correctamente es el inicio de toda tragedia, la justa retribución por nuestros actos es una falacia, el concepto de pecado se desdibuja irremediablemente ante la realidad, el buen Federico con todas sus buenas intenciones, pretendió liberarnos de la esclavitud al decirnos que Dios había muerto, mentira piadosa de un hombre piadoso, pero hoy cae ante mi un ídolo de pies de barro, lo perdono porque su intención era noble, pero su mentira es imperdonable. No!! Dios no ha muerto, por Dios que no es así, Dios se encuentra vivo y es un degenerado, que se sienta en un trono de mentiras, de esperanzas perdidas, emborrachándose con una copa de oro, rebosando con el licor filtrado de halagos y oraciones insensatas, se carcajea de nosotros, sus simios con pulgares opuestos, con cada buena intención con la que obramos, con cada buena obra que completamos y con cada bofetada y escupitajo que el destino nos tiene reservado.
Su muerte tendría algún sentido, la paz de mi alma.
martes, 16 de enero de 2018
HOJAS MUERTAS
Tras el viento helado, las hojas
muertas acarreadas por la inevitabilidad llega irremediablemente la pregunta:
¿qué ha sido de tus anhelos?, ¿donde están ahora?, ¿Han sido perseguidos y acorralados?, ¿se han extraviado en esa
vastedad de la nada adonde acuden tus pensamientos cuando escuchas hablar a
personas que no significan nada para tí?, ¿han sido asesinados y desmembrados,
metidos en bolsas negras de basura, escurriendo su sangre mientras los
arrastras al sótano?.
En el vacío de una habitación a
contra luz, el crepúsculo lástima los ojos ciegos de los anhelos frustrados; el
aire entra a los pulmones asfixiados y quema, se oye el sonido de la
respiración pero no oxigena nada en lo absoluto, sería fácil salir de aquí,
llamar a alguien, buscar una voz que calle este ruidoso silencio, jamás lo
hago. No quiero salir de mí mismo, sería inútil en todo caso, no podría hacer
salir palabras coherentes de mi boca, para mostrar el lugar en que hoy me
encuentro, ni siquiera yo lo sé con certeza, es a veces aterrador y confortable
al mismo tiempo. Pero ahora solo son pensamientos confusos y difusos, estériles
a lo mucho, tan sutiles que no alcanzan a afianzarse en una red mental lo
suficientemente fuerte para establecer una cordura, una conversación con la
nada.
En brazos débiles me dejo caer,
no hay ninguna certidumbre que me sostengan, pero es un acuerdo aceptable, de
cierta manera la idea de la caída es digerible cuando se sabe que no hay vuelta
atrás, soy solo una sombra más en este atardecer, solo otra hoja arrastrada por
el viento del invierno.
miércoles, 10 de enero de 2018
SER UNO EN LA NADA
Aunque odie admitirlo, probablemente por el paso de los
años, hoy me siento más débil, precisamente cuando intento ser más fuerte. Miro alrededor
y solo veo que es todo lo que hay para mí, y no me agrada.
La bondad es fuerza, la generosidad es fuerza, la franqueza
es fuerza, la compasión es fuerza. Es angustiosamente más fácil levantar un
muro, que derribarlo.
Odiar es fácil, es pan comido y vivir en pausa inmerso en
frustración es cobarde, son verdades que duelen, y duelen mucho. La
auto-creación es dolorosa, tratar de sostenerte sin ninguna cosa por la cual
victimizarte es una idea difícil de digerir, sin apoyarse en otra persona, ser
la propia fuente de fuerza por la que te sostendrás, sin deberse a nada, ni a
nadie.
Ser uno desde el cero. Ser todo a partir de nada.
martes, 9 de enero de 2018
ATHAZAGORAFOBIA
No soy una víctima de mis padres. No soy
un esclavo de mi propia versión del horror. En realidad no necesito de ayuda alguna para
envilecerme y sin embargo por alguna razón no exploté, pesé a las predicciones de mis padres y
de mis maestros, no terminé preso, ni adicto. Lo hice bien en retrospectiva.
En el trayecto pude expulsar el veneno que invadía mi mente, plenamente consciente de que no necesito a nadie para que me joda la existencia, ya que soy totalmente auto suficiente en ello y a decir verdad logré hacer un buen oficio de
eso.
Aunque desconozco a donde va a
parar todo esto no me interesa mucho, si bien tengo miedo de trasladar la
pesadilla mental en la que me he convertido a alguien más, hoy mi contorno nunca ha
sido tan claro, vivir de cierta manera la muerte, la muerte espiritual, la muerte ajena, la muerte cercana; ha despojado la mayoría de las palabras de mi
discurso, actualmente para mí, hablar es una enfermedad, la acción es su cura;
la muerte en sus distintas formas ha estado presente, abrumadoramente presente conmigo todo el año, ha estado hablando
conmigo en la oscuridad de mis sueños, a grado tal que cada amanecer representa mi grito de
batalla silenciosa, el agotamiento es mi victoria
Mi medida es la visualización de
mi propia muerte, en esta senda no reconozco a ningún compañero o aliado, ni quiero tenerlo, pero
entiendo a la extinción propia o ajena como un maestro y la definición de un poder
absoluto, el único tangible y objetivo, en este mundo de percepción. Mi camino
es claro y presentado ante mí, el viento me atraviesa, como liviana cortina en
un verano caluroso. Sueño con paisajes desérticos vacíos
Y seguir adelante.
NUNCA ESTUVE AHÍ
Ha pasado mucho tiempo desde que
no soy yo, tanto que olvidé mi propio rostro, olvidé que tenía una voz que podías
escuchar cuando me jurabas cuánto significo para ti y querías saber cómo me
siento. Hoy mi silencio escupe en tu cara, no hay forma linda de decirlo y en realidad no me interesa si te hiere o no, aunque debo
confesar que no fue mi intención tirar una piedra en el cristal de tu recuerdo, pero las cosas son lo que son, y a veces las cosas son mejor dejadas rotas y dispersas
Conociéndome debí haber sabido
mejor, que es mi costumbre comenzar algo que no pienso terminar. y que eso no me ha
importado jamás, en lo absoluto. Con un demonio!! ni siquiera recuerdo muchas de
las cosas que alguna vez comencé, ni siquiera haberlas comenzado jamás, y si, es una postura cómoda
para un pecador empedernido, no me disculpo por ello,
No quiero conocerte, no deseo
recordarte, ni siquiera recordaré haber rozado tu existencia, y así, pasaras años sin mí, y serás feliz, y luego te desvanecerás por completo; sin que esto tenga algún significado para ti, y mucho menos............... para mí.
Buena suerte.
CRUEL SUAVIDAD
Las personalidades grises, que
confunden ideales con sus apetitos, aquellos que miran su reflejo cada mañana limpiando el
vapor de sus espejos, no llegan a comprender que ha sido de ellos, como han
llegado a ese punto, a ese lugar donde se extraviaron y fueron ceniza, caminado
entre callejones como sombras, sin siquiera líneas marcadas que definan una
silueta, sino como manchas de aceite viejas en el concreto, rumiando palabras
sin sentido para expresar preguntas incoherentes sin buscar realmente una
respuesta, como seres suficientemente
inteligentes como para ser crueles solamente, pegados a pantallas luminosas en
todo tipo de dimensiones, estupidez en alta definición, esperando el sagrado
momento en que puedan destapar otra lata de cualquier tipo de licor que los
haga olvidar, como si tuvieran algo digno de recordar, como si tuvieran algo
que pudiera atormentar su alma, como si tuvieran alma. Ni siquiera poseen un
dolor que los atormente, no conocen la tristeza, anhelan el gozo pero en
realidad jamás lo han experimentado, y ni el dolor y el gozo podrían tocarlos
aun y cuando por una extraña experiencia llegaran al umbral de sus patéticas
existencias. El sol se oculta sobre la cuesta otro día, otra ardua faena de autodestrucción
progresiva, que increíble hipocresía es lamentarnos por nuestros pecados en
contra de nuestros prójimos cuando no somos conscientes de las cosas
imperdonables que nos hacemos a nosotros mismos, nuestros peores enemigos.
Me resulta entretenido, a veces
me deleita que estas personas me increpan, en sus sutiles modos, llamándome
mierda cuando menos, creyendo que me han dicho algo que no he escuchado, algo que
no sepa, calificativos endebles, en comparación con lo que me digo a mí mismo
cada mañana, jamás podrán aspirar, ni en sus sueños más salvajes a ser tan
duros conmigo como yo mismo lo soy
A la mierda con esas sombras
Si me aman o me odian, todo pesa
lo mismo en mi balanza de cosas sin relevancia
jueves, 21 de diciembre de 2017
BÚSQUEDA
Cada luz entrecortada, del tipo
de las que proyectan las hojas de los árboles por las mañanas de otoño, como la
tristeza que sólo tus ojos son capaces de expresar, con una mirada cansada como
la de quién es capaz de atravesar almas para mirar el horizonte con añoranza,
cada aroma dulce como el de tu cabello cuando lo agitas, de esas que suelen
acompañar a las brisas frescas que son bendición en el calor abrazador, que me
hacen olvidar que odio el verano o que al menos hacen valer la pena el ardor en
la piel, si con ello se aprecia más la
belleza de lo que es bello por derecho natural, que en cada momento reflexivo
emula lo que es puro, tan divergente, tan
divagante como quien no le importa ordenar sus pensamientos en absoluto, para los
que aspiren a entenderlos, sino para los que quieran sentirlos tal y como tú
los sientes, supongo que es un esfuerzo
por no sentirte sola en una mente tan basta.
Hasta los colores, los colores
que tanto tememos los que somos monocromáticos, los colores fuertes, los
colores valientes, los que luces en ti, los que expresan felicidad, pero que
portas como blasones de los que se usan en batalla, para distinguirlos entre el
humo y el polvo, de los que provocan las marchas forzadas de corazones
derrotados, que quieren sofocar tu resplandor, si no por voluntad, porque nunca
han sido capaces de hacerlo, pero si por ruido y opacidad.
También el misticismo, el que no
veo en el que se persigna todas las mañanas frente a los templos, sino al que
conoce a dios porque ha visto al diablo, como el que conoce una verdadera
religión como la religión del fuego es arder y la del viento ser libre, de la
que sirve para iluminar, no para condenar, de la que afirma la vida, para estar
vivo y ser alegre sabiendo que no hay huérfanos en el alma. Todo esto me
recuerda a ti, todo esto he aprendido de ti, todo esto he de agradecer de ti. A
ti que para mi eres arte hecho mujer, arte que es capaz de transformar lo bajo
en algo sublime. Eso eres tú para mí. En la medida que las palabras pueden
resumir lo que el alma siente.
viernes, 1 de diciembre de 2017
EL HOMBRE
Hay
suficiente traición y odio, violencia, necedad en el ser humano corriente como
para abastecer cualquier ejercito o cualquier jornada. Y los mejores asesinos
son aquellos que predican en su contra.
Y los que mejor odian, son aquellos que
predican amor. Y los que mejor luchan en la guerra son -al final- aquellos que predican
paz. Aquellos que hablan de Dios, necesitan a Dios. Aquellos que predican paz, no
tienen paz. Aquellos que predican amor, no tienen amor.
Cuidado
con los predicadores, cuidado con los que saben. Cuidado con aquellos que están
siempre leyendo libros. Cuidado con aquellos que detestan, la pobreza o están
orgullosos de ella. Cuidado con aquellos de alabanza rápida, pues necesitan que
se les alabe a cambio.
Cuidado
con aquellos que censuran con rapidez: tienen miedo de lo que no conocen. Cuidado
con aquellos que buscan constantes multitudes; pues solos no son nada .
Cuidado
con el hombre común, con la mujer común. Cuidado con su amor. Su amor es común,
busca lo corriente.
Pero
son unos genios al odiar son lo suficientemente geniales al odiar como para
matarte, como para matar a cualquiera. Al no querer la soledad, al no entender
la soledad, intentarán destruir cualquier cosa que difiera de lo suyo.
Al
no ser capaces de crear arte, no entenderán el arte.
Considerarán
su fracaso como creadores sólo como un fracaso del mundo.
Al
no ser capaces de amar plenamente, creerán que tu amor es incompleto y entonces
te odiarán.
Y su
odio será perfecto como un diamante resplandeciente, como una navaja, como una
montaña, como un tigre, como cicuta; Su mejor arte.
miércoles, 29 de noviembre de 2017
RUEDA LOS DADOS
"Si vas a intentarlo,
ve hasta el final.
De lo contrario no
empieces siquiera.
Tal vez suponga
perder novias,
esposas, familia,
trabajos
y quizás hasta la
cabeza.
Tal vez suponga no
comer durante
tres o cuatro días,
tal vez suponga
helarte
en el banco de un
parque.
Tal vez suponga la
cárcel, la humillación,
el desdén y el
aislamiento.
Tu aislamiento.
Todo lo demás sólo
sirve para poner
a prueba tu
resistencia,
tus auténticas ganas
de hacerlo.
Y lo harás.
A pesar del rechazo y
de las ínfimas
probabilidades,
y será mejor que
cualquier cosa
que pudieras
imaginar.
Si vas a intentarlo,
ve hasta el final.
No existe una
sensación igual.
Estarás sólo con los
dioses
y las noches arderán
en llamas.
Hazlo, hazlo, hazlo.
Hazlo.
Hasta el final.
Y llevarás las
riendas de la vida
hasta la risa
perfecta,
es por lo único que
vale
la pena luchar."
C.B.
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